Newgrange / Irlanda

Newgrange / Irlanda


Denominación: Newgrange

Ubicación: Iralanda, Meath

Complejo General

CI334 14 01 Newgrange Plano 01 CI334 14 01 Newgrange Plano 05 CI334 14 01 Newgrange Plano 04

Antigüeda: 3000 a.C.

Descripción

Muy próxima a la entrada del río Boyne, en contacto con el mar de Irlanda, se encuentra una construcción que podría dar un primer indicio de lo que buscaban muchos de los constructores de estructuras o monumentos megalíticos, de los que no se conoce ni se entiende su función.
Newgrange es la reliquia prehistórica más espléndida de Irlanda, pues además de su extraordinaria estructura, está repleta de magníficas tallas en sus rocas, claro que siempre se la consideró como una tumba, pero tal como sucede con otras construcciones, al comenzar a observar y estudiar en forma más detenida, aparece la duda de que fuera solamente esto y sí surgen otras aristas que marcan otros horizontes en el entendimiento.

Fue descubierta en 1699 por el estudioso galés Edward Lhuyd y lo que inmediatamente atrajo su atención, al igual que sucede con todo visitante, es el tipo y cantidad de trabajo esculpido sobre los bloques de piedra que se observa desde la entrada hasta su interior.

En una primera visión general de la estructura se reconoce como un montículo de tierra circular, oviforme y de inmensas dimensiones, más de media hectárea, con unos 76 metros de diámetro y una altura original de unos 14 metros (actualmente sólo 9 metros) y su construcción se estima cerca del 3200 a. C.
Rodeando todo el conjunto hay un muro tipo cinturón, que fue reconstruido actualmente; en la base de este paredón hay unas 97 piedras de dimensiones regulares, colocadas en forma acostada y extremo contra extremo entre piedra y piedra, y contorneando el perímetro exterior se encontraba algo similar a un círculo de piedra, pero muy sencillo, de unas 35 piedras.
Muchas de las 97 piedras que rodean el exterior del montículo presentan tallados en forma de espirales, rombos, óvalos concéntricos y espiralados en forma de ocho o similares a una flor, trazados en zigzag y en círculos, también se encuentran orificios circulares en la roca.
Todos estos dibujos están lejos de ser simples adornos o formas decorativas y en cambio han sido muy ligeramente interpretados como registros de observaciones astronómicas y cosmológicas, pero todo sigue siendo un misterio.
Internamente el montículo es casi en su totalidad macizo, tiene una sola cavidad compuesta de la siguiente manera: una entrada pequeña tipo embudo que lleva a una galería o pasillo de más de 18 metros de longitud, rodeado lateralmente y formado por pilares de piedra de importantes dimensiones paradas en forma vertical, por sobre estas rocas verticales hay colocadas lajas en forma horizontal, de pequeño tamaño, todas acuñadas una con otra en un trabajo increíble de ordenamiento y disposición con el fin de lograr el equilibrio necesario para acomodar sobre todo esto otras rocas a modo de techo, al final de este corredor llega tres pequeñas cámaras dispuestas en forma de cruz o trébol; el techo de estas tres pequeñas celdas es un trabajo increíble, abovedado y con una altura de seis metros, formado por más de 100 piedras, las lajas de la bóveda están colocadas horizontalmente y se traslapan de tal forma que cada una sobresale ligeramente hacia adentro de su inmediata inferior, hasta que la bóveda se estrecha quedando en una sola piedra, todas tan perfectamente equilibradas que se mantienen en su sitio sin necesidad de argamasa, y en cinco mil años sólo se han roto dos; esta perfección de diseño y ejecución demuestra que los que construyeron Newgrange eran magníficos artesanos.
Dentro de la galería y sus pequeños recintos también se encuentran los diversos tallados similares a los que se describieron anteriormente para la parte exterior; quizás la piedra más reconocida es una enorme roca situada en la entrada y que bloquea la misma, de 3,2 metros de largo por 1,6 metros de altura y toda esculpida con espirales y rombos, esta piedra es una obra de arte extraordinariamente concebida, en total son más de 700 piedras con estos trabajos de labrado sobre la roca. Otro de los elementos extraños e incomprensibles son unos cuencos de piedra de forma circular y semiesféricos de considerables dimensiones para los cuales no se conoce su utilidad.

Durante las excavaciones se encontraron piedras de cuarzo en su construcción, todo el montículo del techo fue cubierto con deslumbrantes cuarzo blanco con un espectáculo asombroso visible a la vista.

En la entrada hay una gigantesca piedra de 3 mts por 1 mts tallada con espirales y rombos muy similar a “La tumba de Gavrinis”. Los espirales concéntricos son comunes en el arte celta.
Técnica de construcción
El conjunto de todo el montículo junto con las cavidades del pasillo y las tres bóvedas con sus techos empinados con lajas, más todo el cinturón exterior de piedras, tiene una conjugación tan compleja que solo a través del estudio de cómo pudo ser construido, se puede conceptuar que esta estructura fue mucho más laboriosa de lo que puede aparentar desde su exterior.

Para comenzar, el lugar, según un experto, era antiguamente un bosque y fue talado para la edificación. Lo primero que se construyó fue el túnel o galería de 18 metros y las tres celdas con sus complicadísimos techos de lajas superpuestas, luego se cubrió todo con pilas de enormes rocas tras lo cual se dispusieron los 35 megalitos levantados formando un gran círculo.
Enormes lajas se colocaron internamente configurando un óvalo, tras lo cual se formó el gran montículo de tierra de unos 14 metros de altura, la entrada fue recubierta por algo similar a un adoquín de granito y todo el montículo fue cubierto por más de 200.000 piedras extraídas del río y recubiertas por cuarzo blanco; visto desde la distancia debió de ser un espectáculo digno de admiración, más allá de lo incomprensible de cada aspecto de su construcción.

Un cálculo perfecto
Si todo el aspecto constructivo, más la envergadura de su tamaño no resultasen suficientes para el asombro, sin duda el gran cálculo lumínico solar efectuado para lograr un efecto mágico dentro de la bóveda central supera todo escepticismo, llevando a cuestionarse seriamente la función de todo este recinto.
La estructura está orientada de tal modo que en el amanecer del día del solsticio de invierno, el día más corto del año, el Sol naciente penetra en el interior de la cámara por una estrecha abertura en la entrada, cuyas puertas deberían quedar abiertas de antemano. Los rayos del Sol recorren la totalidad de la galería hasta el corazón de la cámara.
Michel O’Kelly, profesor de arqueología, el 21 de diciembre de 1969 contempló dicho fenómeno, la delgada línea de luz se fue ensanchando hasta convertirse en una franja de 17 centímetros de ancho, iluminando de manera espectacular la cámara y permitiendo ver con claridad varios detalles internos.
La abertura sobre la puerta sólo deja pasar la luz del sol en las mañanas de los días del solsticio de invierno.


Visor de Imágenes


Más información

Wikipedia: Más información en Wikipedia

YouTube:


Mapa Orientativo de la 11 Divisiones Gegraficas para el estudio de las Construcciones Imposibles

CI33 Mapa Construcciones Imposibles 11 Divisiones Geograficas

Dario Tursarkisian
Fundador Universidad del Alma
Investigador histórico – científico – espiritual
Instructor metafísica universal


Construcciones imposibles o fuera de época – Tipos y Glosario – OOPart – Nuestra postura y Consideraciones


Realice un comentario